Viajar a India es sin duda una de esas experiencias que quieras o no, te marca de por vida. Y nuestro caso en concreto, no fue para menos. Estuve medio año viajando por todo el país, de norte a sur y de sur a norte, conociendo hasta el momento hasta 38 ciudades.
Para viajar a India hay que ir con la mente abierta y preparada. Ser realistas del país al que se viaja, y ser conscientes de todo lo que nos podemos encontrar. India es capaz de sacarte lo peor y lo mejor. De odiarla muy mucho, o amarla de todo lo que ha hecho sentirte. Aquí vas a vivir «muchas primeras veces», es decir, vas a ver cosas por primera vez en tu vida que no has visto ni vivido antes.
Nueva Delhi, la capital de la India y una de las ciudades más antiguas y pobladas del mundo con más de 20 millones de habitantes. Es sin ninguna duda una de las ciudades más caóticas que existen, llena de contrastes, olores, colores, tuk-tuks, ruido, vacas, y de todo lo que te puedas imaginar, y más.
Delhi es para muchos viajeros la puerta de entrada a India, y ya te aseguro que la primera impresión es muy impactante, incluso tardarás varios días en adaptarte. Aunque mucha gente saldría corriendo a las primeras de cambio, Delhi es una ciudad que esconde maravillosos y espectaculares lugares como templos, palacios y fortalezas llenos de historia.
La famosa frase de «India, o la amas o la odias«, empieza aquí. Has de tener paciencia, darle un tiempo y tomártelo con calma, cosa que te aconsejamos, porque de lo contrario, Delhi te comerá literalmente.